¿Acostumbras sentarte en el sofá a media tarde? ¿Envidias el entusiasmo de los demás? Puedes hacer mucho para cambiar tu vida. ¡Y es más fácil de lo que piensas! Por lo pronto, ya tomaste el paso decisivo: hacer ejercicio. Bajar unos kilos te dará mas energía, Prueba algunos de estos consejos y actívate.

1.  Da unos cuantos pasos. Cuando te sientas cansado o sin ganas de hacer algo, sal a caminar rápidamente durante 10 minutos. Las personas con fatiga suelen tener un nivel bajo de cierta sustancia que ayuda a las células a convertir los alimentos en energía. ¿Traducción? Tu motor no tiene suficiente arranque; échale a andar con una caminata.

2. Camina y agradece. A medida que vayas dando pasos, piensa en las cosas que agradeces de la vida. Esta sencilla técnica combina el poder de la gratitud con los efectos positivos de caminar y hacer ejercicio, lo que llena tu cerebro de endorfinas, afirma el experto Jon Gordon, quien ha escrito un libro al respecto. ”Es un ejercicio sencillo pero poderoso que le da energía a la mente y al cuerpo”, señala.

3. Bebe Agua fría. La fatiga puede ser uno de los primeros síntomas de la deshidratación. Además, el frío refrescante te ayudará a mantener activo.

4. Incorpora el ejercicio como parte de la dinámica familiar. Por ejemplo, todas las noches, después de cenar, salgan a dar una vuelta a la manzana y traten de convertirlo en un hábito. Esto beneficiará su salud.

5. Acuéstate 15 minutos antes. Cada semana acuéstate 15 minutos antes de lo usual, hasta que encuentres la cantidad de sueño adecuada para tu cuerpo. Sabrás que dormiste lo suficiente cuando te despiertes sintiéndote descansado.

6. Come, cada cuatro horas. Es mucho mejor brindarle combustible a tu cuerpo de forma constante que esperar mucho tiempo y comer en exceso. Ingiere una pequeña comida o un entremés cada cuatro horas.

7. Establece un horario para dormir. Despierta a la misma hora todos los días. Al obligar a tu organismo a apegarse a un patrón, conciliarás el sueño más rápidamente.

8. Cambia tu almohada. Si está vieja, muy dura o muy blanda, esto podría interferir con un sueño reparador y revitalizante. Prueba varias hasta encontrar cuál es la ideal para ti.

9. Respira conscientemente. Siéntate con la espalda recta, coloca las manos sobre el vientre y respira profundamente. Imagina que inhalas una luz blanca que llena tu cuerpo de energía. Haz   esto durante cinco respiraciones completas. Después, al inhalar, contrae los músculos que conectan los hombros con el cuello, elevando los hombros hacia las orejas. “Cuando tus hombros estén apretados hacia las orejas, contén la respiración durante un instante”, dice Karl D. La Rowe, trabajador social clínico de Oregón, EUA. “Posteriormente, exhala de golpe conforme sueltas la tensión de tus hombros, como si te quitaras un gran peso de encima. Repite el ejercicio hasta que sientas tu cuerpo renovado y revitalizado”.